Amanezco con la idea de escribir un post y, dado el día que es hoy, parece oportuno escribir sobre libros. ¿Libros de divulgación científica? Pienso y me vienen a la memoria unos cuantos libros y autores de divulgación científica que podemos encontrar en listas recomendadas: El origen de las especies, de Charles Darwin, Breve historia del tiempo, de Stephen Hawking, El mono desnudo, de Desmond Morris...
Libros como estos han cambiado la opinión de la gente. Gracias a estas publicaciones, hoy aceptamos el hecho de la evolución de las especies, el Big Bang como el gran estallido que dio origen al universo, o nos adentramos en las particularidades de la conducta de de nuestra especie, analizadas desde un punto de vista exclusivamente zoológico.
Mi intención en este momento es mucho más sencilla. Solamente quiero compartir el sentimiento que han dejado en mí algunos libros, que no son exactamente de divulgación científica, pero que nos hablan desde realidades que tienen mucho que ver con el mundo de la Ciencia.
Empiezo por El Sistema Periódico, de Primo Levi. Primo Levi fue químico y ejerció como tal en la factoría química SIVA de Turín. Perteneciente a una familia judía fue arrestado por la milicia fascista italiana, entregado al ejército de ocupación alemán y deportado a un campo de concentración, situado en la Polonia ocupada, cercano a Auschwitz. Primo Levi fue un superviviente del holocausto y, con su experiencia, escribió numerosas obras, entre la que cabe destacar Si esto es un hombre, considerada una de las obras más importantes del siglo XX
En 1977 deja su trabajo en SIVA para dedicarse plenamente a escribir relatos, poemas, memorias y novelas.
Quizás por afinidad académica, de toda la bibliografía de Primo Levi, a mi me ha llamado la atención El Sistema Periódico. En este libro, Primo Levi une dos de sus grandes intereses: Literatura y Química, dedicando cada capítulo a uno de los elementos químicos del Sistema Periódico. Conocedor de las características de estos elementos los utiliza, convertidos en metáfora, para ir narrando diferentes aspectos de su biografía.
El capítulo final dedicado al elemento Carbono me encanta. Un elemento esencial para el desarrollo de la vida. Cuenta, en este capítulo, la historia de un átomo de Carbono, una historia arbitraria, pero sin embargo verdadera: un átomo de Carbono, que de forma cíclica es absorbido por una planta, transformado en un azúcar que se incorpora a un organismo vivo, que se degrada en el subsuelo en un depósito petrolífero…y que, en este recorrido errático, puede estar formando, después de millones de años, parte de alguna de mis células.
Otra de mis grandes sorpresas fue conocer a Gerald Durrell. Cuando tenía 10 años se trasladó con su familia a la isla Griega de Corfú. Su estancia en la isla estuvo profundamente marcada por su relación con Theodore Stephanides, profesor y amigo con el que vivió aventuras inolvidables en contacto con la naturaleza y que fueron la semilla de su vocación naturalista.
Gerald Durrell adquirió fama como escritor y como naturalista tras la publicación de Mi familia y otros animales que forma parte, junto con Bichos y demás parientes; y El jardín de los dioses, de la llamada trilogía de Corfú.
Gerald Durrell desarrolla en esta novela su gran pasión por los animales, a los que observó minuciosamente desde sus primeros años, pasión que le llevaría más tarde a trabajar y fundar su propio zoo, el Zoológico de Jersey, el primero en hospedar solamente a especies en peligro de extinción, y pionero en el desarrollo de la cría en cautividad.
La lectura de Mi familia y otros animales es una inyección de optimismo y buen humor, a la vez que te permite adentrarte en el maravilloso mundo de la naturaleza.
Y para terminar, Jean M. Auel, escritora estadounidense, autora de la saga Los hijos de la tierra. Ejemplo de mujer luchadora que, tras casarse muy joven y tener 5 hijos, trabaja para poder costear sus estudios universitarios que termina a los 40 años.
Su decisión de escribir una saga de libros ambientados en el Paleolítico, la obligaron a un arduo trabajo de investigación, dedicando muchas horas de estudio, aprendiendo técnicas primitivas de hacer fuego, curtir la piel de los animales, construir refugios de hielo y vivir la experiencia de habitar uno de ellos aplicando prácticas de supervivencia.
La saga se compone de seis libros. El primero, El Clan del Oso Cavernario, publicado en 1980, narra el rescate, por un grupo de Neandertales, de una niña Cromagnon, Ayla, a punto de morir. La curandera le traspasa sus poderes y el mago ve en la niña la marca de uno de los espíritus más poderosos, pero para el resto del clan siempre será una extraña.
El Clan del Oso Cavernario es una historia de supervivencia y de superación que nos ayuda a conocer las luchas, las creencias y la forma de vida de nuestros antepasados.


