miércoles, 26 de octubre de 2011

Premio Principe de Asturias de Investigación Científica y Técnica

El viernes, 21 de octubre, en el teatro Campoamor de Oviedo se hizo entrega de los premios Príncipe de Asturias 2011. En esta edición, el premio de Investigación Científica y Técnica se ha concedido a Joseph Altman, Arturo Álvarez-Buylla y Giacomo Rizzolatti, referentes mundiales de la neurología, por haber proporcionado pruebas sólidas sobre la regeneración de neuronas en cerebros adultos (neurogénesis) y por el descubrimiento de las llamadas neuronas espejo.

Arturo Álvarez-Buylla, Joseph Altman, Giacomo Rizzolatti

Neuronas espejo
Las neuronas espejo son un tipo de neuronas que se activan cuando un animal o una persona desarrolla la misma actividad que la que realiza un congénere al que está observando. Las neuronas del individuo observador imitan como si estuvieran "reflejando" la acción de otro, por eso se les ha dado el nombre de neuronas espejo. Estas neuronas se descubrieron por primera vez en los primates, después en la especie humana y en algunas aves. Giacomo Rizzolatti (Kiev, 1937) fue el descubridor de estas neuronas espejo y desempeñan un importante papel en todas las capacidades cognitivas ligadas a la vida social. Su conocimiento permite entender los mecanismos del aprendizaje de habilidades por imitación, la empatía emocional, las habilidades del lenguaje e, incluso, se sugiere que las disfunciones del sistema espejo podrían estar en el fondo de algunos desórdenes cognitivos, como el autismo.
Neurogénesis
Hasta bien entrado el siglo XX se creía que las neuronas solamente se generaban durante el desarrollo embrionario y que, por lo tanto, las células nerviosas de un organismo eran las mismas durante toda la vida. Actualmente, las investigaciónes realizadas  permiten afirmar que las neuronas y las células de glía se pueden seguir generando a partir de células madre a lo largo de la vida de los organismos (neurogénesis). A este conocimiento se ha llegado tras los descubrimientos realizados por uno de los científicos galardonados en esta edición de los premios Principe de Asturias: Joseph Altman (neurobiólgo estadounidense). Joseph Altman descubrió en los años sesenta del siglo XX, cuando era investigador en el Instituto Tecnológico de Massachussets, la existencia de neuronas nuevas en el cerebro de mamíferos adultos. Su teoría, la neurogénesis, no fue aceptada como válida hasta los años noventa. A este reconocimiento contribuyeron Fernando Nottebohm (Buenos Aires, 1940) y sus colaboradores, demostrando el reemplazo neuronal que se producía en el cerebro adulto de los canarios coincidiendo con el aprendizaje de nuevos cantos. Otro de los galardonados, Arturo Álvarez-Buylla (México DF, 1958), investigador y profesor de Anatomía y Neurocirugía en la Universidad de California-San Francisco, ha enfocado su investigación a hacer posible que se entienda de qué manera el cerebro de un adulto puede generar nuevas neuronas y células de glía. Además de identificar  las neuronas “progenitoras” (particularmente del bulbo olfativo y del hipocampo), su trabajo ha permitido explicar los mecanismos de migración de las nuevas neuronas desde las zonas donde se generan a otras zonas del cerebro a través de su complejo entramado.
Los descubrimientos de los tres investigadores se encuentran entre los más importantes de la neurobiología y abren caminos para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson y el Alzheimer, así como la comprensión y posible tratamiento de otras, como el autismo.

Según palabras de Arturo Álvarez-Buylla, "una motivación importantísima para nuestro trabajo es el encontrar nuevas estrategias para la reparación del sistema nervioso". Sin embargo, lo que han hecho, y que ahora ha sido reconocido con el Príncipe de Asturias, es solo un paso de los muchos que se han de dar para entender la maravilla que es el cerebro.